La prohibición de los móviles en las escuelas gana terreno en Latinoamérica y otros países del mundo. La medida busca reducir distracciones y fortalecer la convivencia escolar.

Todos los días, lo primero que hacen muchas personas al despertar es ver el celular, utilizándolo incluso como despertador. La tecnología es parte de nuestra evolución en las últimas décadas y los dispositivos móviles han ayudado a hacer más fáciles algunas tareas y hasta tener “casi todo” allí.
Pero así como hay aspectos positivos, si uno usa demasiado el celular puede terminar distrayéndose de lo realmente importante, como son los estudios o las relaciones interpersonales. Por eso, el uso del celular en el colegio está prohibido en muchos países de Latinoamérica.
La regulación del uso del celular en el colegio en Latinoamérica
En Perú, Bolivia, Argentina y Chile, existen normas que restringen el uso de celulares en las escuelas.
Perú tiene una ley (Ley 32.385), publicada en 2025, que regula el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en todas las instituciones y programas de Educación Básica, tanto en colegios públicos como privados, para mejorar la concentración, el rendimiento académico y la convivencia entre estudiantes.
Bajo esta misma premisa, Bolivia fue uno de los primeros países de la región en implementar esta medida en 2017. Dicha Resolución Ministerial 001/2017 que prohíbe el uso de celulares, no solo aplica para los escolares, sino también para los docentes.
En Colombia, el informe del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) reveló un alarmante panorama: más del 65 % de los estudiantes de 15 años usan estos dispositivos durante las clases para actividades no académicas.
Aunque no existe una ley para prohibir el uso de celular en el colegio en este país, muchas instituciones educativas decidieron internamente regular su uso para evitar distracciones y mejorar el aprendizaje de los estudiantes.
En la misma línea, varias provincias de Argentina implementaron restricciones de pantallas durante la jornada escolar, a menos que el docente lo solicite específicamente para fines pedagógicos.
A nivel nacional, aunque no existe una ley uniforme, distintos distritos como Neuquén también avanzaron en regulaciones similares, estableciendo sanciones. Mientras que, en la Provincia de Buenos Aires, en 2025 se aprobó una ley que entrará en vigencia en 2026 para prohibir el uso de celulares en los colegios.
A fin de reducir distracciones y fomentar un uso más responsable de la tecnología en los niños, en Chile, el debate llegó al Congreso. En 2024, la Cámara de Diputados dio luz verde a un proyecto que plantea modificar la Ley General de Educación con el fin de prohibir el uso de celulares desde la etapa de párvulos (inicial o preescolar) hasta sexto básico, y establecer reglas específicas para la enseñanza media.
Si bien la norma aún no ha sido promulgada, su avance refleja la creciente inquietud sobre cómo los teléfonos afectan la concentración de los menores.
Brasil también se unió a la iniciativa luego que el gobierno de Lula Da Silva autorizara la prohibición del uso de teléfonos celulares en las escuelas públicas y privadas, tanto durante las clases como en los recreos. Una ley similar se aprobó en São Paulo en noviembre de 2024, que incluye los niveles de inicial, primaria y secundaria.
La región muestra interés de avanzar en la construcción de espacios libres sin celulares, específicamente en restringir el uso del celular en el colegio, pues, por ejemplo, según diversos estudios enfocados en Perú, los escolares dedican 35 horas a la semana su tiempo al aparato móvil. Esto equivale aproximadamente 5 horas diarias, cuando la OMS sugiere que como máximo sean 2 horas.
Según el último informe de la UNESCO sobre Seguimiento de la Educación en el Mundo, de enero de 2025, un total de 79 países prohibieron el uso de teléfonos móviles en las escuelas.
Entre los países que han implementado este tipo de restricciones figuran Bélgica, España, el Reino Unido, Países Bajos y Francia, además de algunas regiones o estados dentro de países como Argentina, Italia, Estados Unidos (Florida, California, Luisiana y Ohio) y Alemania.
¿Cuáles son los beneficios de limitar el uso del celular en el colegio?
El principal argumento para limitar el acceso al celular en escolares, es que el uso excesivo del celular durante las clases interfiere directamente en el aprendizaje. Mensajes, redes sociales y videojuegos generan distracciones constantes, además de abrir la puerta a problemas como el ciberacoso escolar.
Promover espacios libres de móviles en el colegio trae beneficios concretos, tales como:
- Mejor concentración y memoria en clase
- Mayor interacción social cara a cara entre estudiantes
- Prevención del bullying digital
- Reducción de la ansiedad
- Desarrollo de habilidades de comunicación y liderazgo sin la mediación de una pantalla
El uso del celular en las universidades y en los espacios públicos
En la educación superior el enfoque es diferente. Los estudiantes universitarios necesitan sus dispositivos para acceder a materiales de clase, bibliografía o plataformas académicas. Sin embargo, no hay una ley que prohíba o limite su uso. Por el contrario, encontramos casos como el de Perú, donde se ha dejado a la potestad de los docentes el manejo del uso de móviles.
En los espacios públicos, como bibliotecas, cines, teatros o museos, la tendencia a promover zonas sin celulares también crece. La idea es rescatar la concentración, el silencio y la experiencia cultural sin interrupciones digitales. El Gobierno francés, por ejemplo, fue el primero de Europa en autorizar el uso de un sistema que inhabilita directamente los celulares en cines, teatros o salas de conciertos.
Aunque no existe una ley exclusiva para cafeterías y restaurantes en Latinoamérica, en Perú, Brasil y Colombia existen varios cafés que impulsan a disfrutar de un momento con amigos o libros alejados de aparatos móviles, con frases como “Aquí no hay wifi, conversen entre ustedes”. Incluso en algunos casos hasta hacen descuentos por dejar de lado a sus dispositivos.
En Amsterdam existe un movimiento llamado ‘The Offline Club’ que promueve el no uso de celulares en espacios como cafeterías. Para ello, colocan cajas de seguridad para que, cuando el cliente ingrese, dejen sus dispositivos mientras permanecen en el local.
Esta iniciativa se ha extendido en Londres, Barcelona, La Haya y Rotterdam; así como en partes de América y Asia, según afirman sus creadores Ilya Kneppelhout, Jordy van Bennekom Y Valentijn Klo.
Estas medidas muestran cómo el mundo y Latinoamérica avanzan en la construcción de espacios libres de móviles, siguiendo la tendencia global del “no celular en el colegio” que se ha visto reforzada en los últimos años por leyes y normas para fortalecer la concentración y las habilidades sociales de los niños y niñas en edad escolar.